El Perro que Salvó a su Único Amigo en Iztapalapa

Iztapalapa, Ciudad de México —
Entre lágrimas y con voz entrecortada, Armando resume su tragedia en una sola frase: “Mi único apoyo es mi perro… él me salvó… fue el único amigo que me quedó”.

El pasado fin de semana, un lamentable suceso bajo un puente de Iztapalapa arrebató la vida de tres de sus compañeros y dejó a otros dos gravemente heridos. Todos ellos compartían techo improvisado y se habían convertido en una familia para Armando.

Según relata, lo que lo libró de la tragedia fue su fiel perro. El animal se escapó segundos antes del incidente, obligando a Armando a correr tras él. Al regresar, ya era demasiado tarde: el desastre había caído sobre el lugar donde dormían sus amigos.

“Estoy muy triste… éramos como familia”, confesó Armando, mientras acariciaba a su perro, ahora su único consuelo en medio del dolor. Aunque desea visitar a los dos sobrevivientes, las autoridades médicas no se lo permiten al no ser familiar directo.

La historia de Armando refleja la dura realidad de quienes, sin hogar, encuentran en la amistad —humana o animal— la fuerza para seguir adelante. Hoy, su perro no solo es compañía, sino el testigo vivo de un destino marcado por la pérdida y, al mismo tiempo, por la esperanza de seguir de pie.