
Los granos en la barbilla suelen estar relacionados con una combinación de cambios hormonales, factores de estilo de vida y hábitos de cuidado de la piel. A continuación, se detallan las causas más comunes:
1. Fluctuaciones hormonales
La causa más común del acné en el mentón y la mandíbula, especialmente en adultos.
A menudo vinculado a:
ciclo menstrual
Embarazo
Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Desequilibrios hormonales (como el exceso de andrógenos)
El acné hormonal tiende a ser más profundo, quístico y doloroso.
2. Dieta
Los alimentos con alto contenido de azúcar, lácteos y carbohidratos refinados pueden provocar brotes en algunas personas.
Las dietas que aumentan la insulina pueden incrementar la producción de grasa y la inflamación.
3. Malos hábitos de cuidado de la piel.
Usar productos demasiado grasosos, comedogénicos o irritantes. No quitar el maquillaje correctamente, o peor aún, dormir con él puesto, puede causar granos en el mentón (y en otras partes del rostro).
La limpieza excesiva o una exfoliación agresiva pueden dañar la piel y provocar que produzca un exceso de grasa.
4. El estrés
desencadena cambios hormonales que pueden aumentar la producción de grasa, provocando la obstrucción de los poros.
5. Teléfonos o manos sucias
Tocarse frecuentemente la barbilla o apoyar la cara entre las manos puede transferir bacterias y aceites. Los teléfonos, las mascarillas o las fundas de almohadas sucias también pueden contribuir a la aparición de erupciones en la barbilla.
6. Condiciones médicas subyacentes
En el caso de brotes persistentes o graves, pueden estar implicadas afecciones como síndrome de ovario poliquístico, trastornos suprarrenales u otros desequilibrios hormonales.
7. Productos cosméticos o para el cabello.
Depilarse con cera o afeitarse el área del mentón puede irritar los folículos pilosos. Algunos bálsamos labiales, aceites para barba o cremas faciales pueden obstruir los poros alrededor del mentón.
Si el acné en el mentón es persistente o doloroso, especialmente si es quístico u hormonal, es una buena idea consultar a un dermatólogo.